jueves, 6 de agosto de 2015

Techo 2015

Al principio tenía dudas acerca de ir, ya que estaba segura que iba a extrañar dormir en mi cama y me iba a cansar demasiado. Sin embargo, fueron mis amigas las que me motivaron a ir. Se armó un grupo muy bonito y de pronto ya íbamos rumbo a Yerbabuena, Palencia. Al llegar al lugar en donde dormiríamos los más de 100 "techeros", se sentía un ambiente de emoción e ingenuidad en el aire. Los líderes de grupo fueron los que se encargaron de hacernos sentir a gusto y en confianza. Hubo mucho compañerismo en el grupo, lo cual fue una de las causas por las que fue una experiencia que sin duda repetiría.
Al construir la casa, los demás integrantes de mi grupo no dudaron en ayudarme y explicarme como se hacían las cosas (como coser piso o nivelar pilotes utilizando una manguera). Estos conocimientos me serán útiles en mi vida futura, máxime cuando vaya a los siguientes campamentos.
Creamos un vínculo de amistad con la familia. Se portaron muy amables con nosotros. Nos daban comida y se encargaban de atendernos sin importar lo que estuvieran haciendo. Incluso, la señora de la casa me enseñó a hacer una tortilla. La nieta de los señores, Maibi, fue la que más se encariñó conmigo. Jugaba con ella y mientras construíamos, ella nos cantaba sílabas que apenas podía pronunciar.
Ir al campamento de Techo fue una experiencia increíble. Hice muchos amigos y aprendí nuevas habilidades. ¡ Estoy preparada para el próximo campamento! 





1 comentario:

  1. Participar en esta actividad es un gran logro y una excelente experiencia, me alegro que lo hayas podido hacer. Por lo que escribiste puedo ver que trabajaron en equipo y no dejaron que nadie se sintiera excluido a la hora de trabajar. Me encanta que hayas querido ayudar a una familia y que te hayas llevado bien con ellos.
    Por favor la próxima vez que vayas a ir dime que me encantaría participar e irme contigo a ayudar.

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