viernes, 26 de septiembre de 2014

Crossfit

Durante el año he participado en varias carreras benéficas, como la Kolorfest Run y la Carrera Arcoiris. Sin embargo nunca las corrí, solamente las caminé; ya que correr no es lo mío y me cuesta bastante mantener un ritmo.
Es por esto que decidí aprovechar el crossfit como una herramienta para mejorar mi condición física y poder así correr la carrera a beneficio de la Fundación Margarita Tejada que tendrá lugar el 5 de octubre.

A lo largo de esta actividad he completado más de 25 horas de entreno, mejorando mi condición física y fuerza muscular. He realizado crossfit en el box Insane Cross Training/Fit Kids, ubicado en la zona 14. 

Puedo decir que me siento orgullosa de mí misma, ya que el crossfit es un tipo de ejercicio que requiere mucha motivación y esfuerzo, tanto mental como físico.








domingo, 14 de septiembre de 2014

Una niña que no quiere estudiar ¿o si?

La semana pasada fui con unas amigas a ordenar la casa de una familia necesitada. La casa queda en un terreno donde hay muchas casas pequeñas. Ahí viven también unas niñas que conozco mucho porque les di catequesis hace dos años. Ellas estuvieron ayudándonos a doblar la ropa de las personas de la casa que estábamos ordenando, aunque solo lo hicieron porque les pedimos. Antes solo se quedaban viéndonos. Juli tiene entre once y doce años. Es muy pequeña y sonriente. Su hermana Sandra tiene catorce años. Mientras trabajábamos, una de mis amigas, Ceci, comenzó a platicar con Juli. Le preguntó que qué hacía todos los días, pues ellas no van a la escuela. Juli le dijo que no hacía nada, simplemente negó con la cabeza. Ceci le dijo entonces: "Ayudas a tu mamá en la casa entonces?" Juli le dijo que no. Más tarde, cuando Juli ya no estaba, Ceci le preguntó a la dueña de la casa que estábamos ordenando que cómo había llegado ella a vivir ahí. La señora le contó que había conocido a su esposo en el trabajo y que se habían ido a vivir allí. Después Ceci le preguntó por las niñas y la señora le dijo que ellas no hacían nada. Y que lo que hacían todas las niñas era trabajar un poco, ayudar en su casa y luego encontraban a un hombre con quien casarse y se iban con él. Me impresionó mucho esta respuesta, supongo que ya sabía que era así, pero nunca lo había pensado. 
Después yo platiqué con Juli y le pregunté que por qué no estudiaba. Ella no sabía. Le pregunté que si alguna vez se lo había pedido a sus papás. Ella me dijo que sus papás no la mandaban porque decían que se iba a aburrir y que entonces no servía de nada. Depués le platiqué un poco de que yo estudio y algunas cosas que aprendo. Me puse a pensar que si ellas supieran lo que pueden aprender, desearían ir a la escuela, a pesar de que sus padres no lo valoren. Pensé que uno podría llevarles libros, leerles sobre cosas distintas de diferentes lugares del mundo y decirles que si van a estudiar podrán aprender todas esas cosas. 
Fue una experiencia muy impactante y enriquecedora. Ahora pienso en qué podemos hacer para ayudar a todos esos niños que no saben lo importante que es la educación y que sus papás tampoco lo saben y por eso no los animan a ir.